El problema de los tres cuerpos (Liu Cixin)
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Einstein es una autoridad académica reaccionaria a disposición del mejor postor! ¡Le faltó tiempo para irse con los imperialistas americanos y ayudarles a construir la bomba atómica!
hay que derribar primero el negro estandarte del capitalismo que representa la teorĂa de la relatividad!
Resulta especialmente evidente en la relatividad general: su modelo estático del universo niega la naturaleza dinámica de la materia, ¡es antidialéctico[4]! Concibe el universo como algo limitado, lo cual es, sin duda, una forma de idealismo reaccionario y…
Te aseguraste de explicar a tus estudiantes que todo logro cientĂfico era fruto de la sabidurĂa de las masas trabajadoras, y que las autoridades acadĂ©micas capitalistas las bautizaban con sus nombres para usurparles el mĂ©rito.
¿Cuántas veces has adoctrinado a tus estudiantes con la reaccionaria interpretación de Copenhague de la mecánica cuántica?
Cuando este árbol no era más que un arbusto, todavĂa reinaba la dinastĂa Ming. ÂżTe has parado a pensar cuánta lluvia ha caĂdo desde entonces, cuántas cosas ha presenciado hasta que tĂş has llegado con tu sierra y lo has echado por tierra? ÂżEs posible que no sientas nada?
—La teorĂa es la base de la cual parte la aplicaciĂłn práctica. ÂżExiste mayor contribuciĂłn que la de descubrir principios fundamentales?
—En el campo de la teorĂa, es fácil cometer errores ideolĂłgicos.
—Lograr el Ă©xito, en el campo de la fĂsica teĂłrica, requiere una fe casi religiosa. Es fácil sentirse atraĂdo por el abismo
La Ăłrbita de un planeta podĂa ser más circular o más elĂptica, pero siempre periĂłdica; la falta de regularidad era imposible
lo curioso es que cuanto menos práctica es la naturaleza de sus investigaciones, cuanto más se acercan a las teorĂas más abstractas, como las que investigaba Yang Dong, más miedo les causan.
Por ejemplo, ¿sabes qué es el universo? Una máquina.
La iniciaron en algo llamado Fortran, que permitĂa programar empleando un lenguaje muy parecido al humano.
Partir de las leyes universales básicas de las matemáticas y la fĂsica para construir un cĂłdigo lingĂĽĂstico elemental que pueda ser entendido por cualquier civilizaciĂłn conocedora del álgebra, de la geometrĂa euclidiana y de las leyes de la mecánica clásica (fĂsica no relativista).
la civilizaciĂłn de la Tierra sigue sin poder considerarse de tipo 1; todavĂa se encuentra a un nivel de 0,7 en la escala de Kardashov. Las transmisiones de Costa Roja apenas llegaron a usar una diezmilmillonĂ©sima parte de la energĂa disponible en la Tierra. ÂżQuiĂ©n iba a oĂr nuestra llamada, si era más dĂ©bil que el zumbido de un mosquito en la inmensidad de la noche?
Nunca olvidaré las silenciosas noches que pasé escuchando en los auriculares el murmullo sin vida del universo.
—Este sitio es todo menos tranquilo. Es una zona turĂstica. Los peregrinos no paran de ir y venir. La verdadera paz se encuentra en las grandes ciudades, pero, para obtenerla, uno debe vaciarse.
—El vacĂo no es la nada —dijo—. Es una forma de existencia. Debes usar ese vacĂo existencial para llenarte a ti mismo
Al establecer las tres leyes de la mecánica, me convertà en el más grande después de Dios. Del movimiento de los planetas a la división celular, todo se rige por estas tres grandes leyes.
Mira, siempre he pensado que, de no haberlo hecho yo, tarde o temprano habrĂa sido otro el que descubriera la relatividad especial. En el caso de la relatividad general, en cambio… A Newton se le pasĂł por alto el modo en que la curva en el espacio-tiempo, inducida por la gravedad, afectaba a la Ăłrbita planetaria, un fenĂłmeno descrito en la relatividad general.
—Ah, y Âżha habido observaciones astronĂłmicas que confirmen los resultados de los cálculos? —En ese caso, Âżcrees que tendrĂa que verme como me veo? ¡Ay! Ya solo por lo Ă©picamente hermoso que serĂa, deberĂa tener razĂłn yo, y no el universo; lo que ocurre es que Dios me ha abandonado, y con Él el mundo entero
ÂżquĂ© ocurrirĂa si un protĂłn se desdoblara en cero dimensiones? —¿Cero dimensiones? —se interesĂł el prĂnceps—. ÂżNo se tratarĂa de un punto sin tamaño? —¡SĂ, una singularidad! Incluso un protĂłn resultarĂa infinitamente grande en comparaciĂłn. La totalidad de la masa del protĂłn serĂa contenida en aquella singularidad de manera que su densidad serĂa infinita. PrĂnceps, estoy seguro de que puede imaginar lo que eso supondrĂa.
Aunque ni todos juntos llegarĂan a sumar una masa total de una mil millonĂ©sima parte de una bacteria, serán capaces de impedir que los fĂsicos de la Tierra posen la mirada sobre los secretos escondidos en lo más profundo de la estructura de la materia